19 oct. de 2010

Mensaje a los OMNIS



Poetas, artistas... cubanos del grupo "Omni-Zona Franca": Mi corazón está al lado de ustedes, de cada uno que conozco.

Siempre ha sido una fiesta compartir la creatividad, el humanismo y la sinceridad vuestra, desde que los conocí hace muchísimos años en una Jornada de la Poesía en Sancti Spíritus. Eran los duros años 90 y caminaban por las calles de esta ciudad como emparedados, entre tapas de cartón ilustradas con sus versos, qué grandioso verlos pregonar así su mensaje espiritual.

Respondí a su invitación y estuve en su festival "Poesía sin Fin", caminé a su lado, cuando aún se les toleraba por parte de las instituciones oficiales. Después, cuando en algún nivel superior del Castillo se decidió que ustedes eran demasiado "marginales" y debían ser desalojados, desaparecer... estuve otra vez allí, en el Festival de diciembre del pasado año, volví a caminar y cantar a su lado. Les agradezco por la posibilidad de conocer muy de cerca su opción por la poesía, el amor y la creatividad y libertad.

Son de los que se conforman con muy poco. En el taller que ocupaban en la Casa de Cultura de Alamar me sentí muy feliz, era un rincón sacralizado por la poesía y el espíritu auténticamente franciscano de Eliseo Diego. Para darse en plenitud a los signos de la vida participativa, les ha bastado con las pequeñas migajas de espacio y aire que pueden dejar esas máscaras —personas— que tanto abundan por decreto, endurecidas por el miedo, el oportunismo, la hipocresía, la mentira o el odio.

Yo no quiero traicionarme y callar. Yo quiero hacer(les) saber hoy así, bien clarito: me solidarizo con ustedes.

Claro que la mayoría siempre tendrá la buena puntería de mirar a otra parte.

Dudo que baste mi corazón o el de unos cuantos para detener el cerco que les tiendan, si se hubiera decidido oficialmente que ya deben callar, encerrarse adentro de sus cabezas y corazones y casas, quedarse quietos, fríos, desintegrarse... Lamentablemente así está funcionando la realidad cubana y hay momentos en que podemos constatar que la poesía por la que vivimos puede ser un cobertor demasiado fino y breve. Ni siquiera es verdad que lo dude: estoy terriblemente convencido, y me duele.

Sólo les digo que mi dolor está a su lado. Sépanlo.

2 de agosto de 2010, Ciego de Ávila, Cuba.

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