31 de mar. de 2011

Aclaración al lector


“Hombre en las nubes” es mi bitácora personal. Mis expectativas se basan en cumplir aquí el mandato natural de Dios para vivir y expresarme cual ser racional, socialmente, como toda criatura con libre arbitrio. Considero que mi derecho a pensar y emitir también mis reflexiones es un derecho universal inalienable. Estoy abierto a compartir en ese sentido obras literarias, informativas y de diversa índole, inclusive de otros autores, cuando lo estime pertinente.

No tengo la más mínima posibilidad de acceso regular a internet, ni siquiera a un correo electrónico. No puedo atender y mucho menos controlar, por tanto, los comentarios que los lectores dejan en mis páginas: lo segundo tampoco me interesa. Aunque desease publicar más seguido, resulta imposible, por la misma causa.

Abrir esta bitácora, visibilizar mis pensamientos, ha tenido y tiene un costo muy alto para mí, en la vida “real”, en Cuba, tierra adentro y en una provincia donde no había tradición de este tipo de acto independiente. Por ahora evito tomar nota de semejantes consecuencias. Baste decir que ciertos comentarios difamatorios, ciertos ataques personales, significan sólo la punta de un gran iceberg que pesa sobre mí y mi familia.

La dignidad humana promovida por Cristo creo que puede resumir una base ética en que aspiro a mantenerme firme, a ser coherente. Y, tal como lo espero yo mismo, lo que en este blog se puede esperar o censurar de mis obras, debe de ajustarse a eso.

Nunca he pertenecido a agrupación ni fila política alguna.

Pertenezco a mi familia y punto.

Como intelectual, la nube en que estoy es igual de sencilla: la literatura, la libertad y la agonía de vivir inclinado al bien y a la verdad.

Aunque mañana mismo pueda sentirme destruido, rebajado a menos que polvo, ocurra lo que ocurra, diga lo que diga o muerda lo que me muerda, creo que las nubes o bellezas en que he puesto mi pensamiento no me dejarán contradecirme.
 
17 de marzo de 2011


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